Una dulce joya de chocolate

Hace un par de semanas mi hermano me regaló un precioso estuche metálico de estilo vintage que contenía deliciosas finas hojas de chocolate de 70% de cacao de la marca Amatller. Hoy me gustaría hablaros de esta marca de gran tradición, apta para los amantes del buen chocolate y de las cosas bellas. 
Este fue mi dulce regalo
La dedicación de los Amatller a la elaboración de chocolate empieza a finales del s. XVIII, su fundador fue Gabriel Amatller que tras una importante trayectoria empresarial, legada posteriormente a sus hijos, posicionó a la marca en un lugar privilegiado dentro del mercado nacional de la época. Fue cuando Antoni Amatller Costa, nieto del fundador, el que catapultó la marca a un nivel superior, convirtiéndola en un modelo industrial y comercial del momento, y es que además de la visión industrial y tecnológica, otra de sus principales aportaciones a Chocolates Amatller fue su gran visión comercial, introduciendo una novedosa técnica de venta, la publicidad. Esta es la parte de la historia de los Amatller que más me fascina, el legado artístico publicitario de la marca que ha perdurado a lo largo de la historia, hasta nuestros tiempos.
Carteles de la época, empleados posteriormente en el packaging de la marca
Cromos coleccionables
Antoni Amatller también supo utilizar su creatividad para promocionar Chocolates Amatller a través de innovadores carteles publicitarios, cromos coleccionables y almanaques de gran nivel estético, realizados por los más reputados artistas del momento como: Alphonse Mucha, Rafael de Penagos, Alexandre de Riquer, Lola Anglada o Apel·les Mestres.
Los carteles de la época empleados para decorar los estuches metálicos de hoy en día
Tableta de chocolate
Surtidos


Su gran aportación al arte y arquitectura del Modernismo barcelonés fue el encargo de construcción de su vivienda, la Casa Amatller, diseñada por Antoni Puig i Cadafalch en el número 41 de Paseo de Gracia de Barcelona. Tiene una fachada y un interior espectacular, merece la pena visitarlo.
Antoni Amatller murió en 1910. Su hija, Teresa, continuó durante varias décadas más el negocio del chocolate, hasta que, al no tener descendencia, decide vender Chocolates Amatller SA.
La familia Coll, una familia de tradición elaboradora de chocolate desde 1840 adquiere la marca en 1972 y la ha mantenido vigente en el mercado sin interrupción hasta el día de hoy.







3 comentarios:

Mama De Verdad dijo...

Mi gran debilidad. El chocolate mmmm

Entre lazos y abalorios ( Rosario) dijo...

Que bonitas láminas, me encanta!! Y la lata de chocolates...un auténtico tesorito!!
Un besito Clara
Rosario

Mami Chic dijo...

"Mama de verdad", y la mía!!! Rosario me alegro que te haya gustado. Yo voy a reutilizar la cajita para guardar mis pendientes. Bss

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